Alma mía, ya fue suficiente
Por hoy,
basta de excesos,
y al decir hoy,
me refiero a mañana
y también al hijo de ese mañana
basta de excesos,
y al decir hoy,
me refiero a mañana
y también al hijo de ese mañana
Por hoy,
me morderé la lengua
con todos los verbos
que aprendí de tu silencio,
de la ocasional retina
clavada a veinte centímetros
contando desde mi hombro
hasta el vacío
me morderé la lengua
con todos los verbos
que aprendí de tu silencio,
de la ocasional retina
clavada a veinte centímetros
contando desde mi hombro
hasta el vacío
Me retiro silente,
cansado y sin prisas,
a buscar un poco
del santo grial
para humedecer con eso
esta alma mía
que me rezonga
y me dice "ya es suficiente,
Joaquín, su-fi-cien-te"
cansado y sin prisas,
a buscar un poco
del santo grial
para humedecer con eso
esta alma mía
que me rezonga
y me dice "ya es suficiente,
Joaquín, su-fi-cien-te"
Sólo por esta tarde
y por las venideras
ahuyento al sueño
-¡shu! ¡shu!-
me entrego enterito
a esta realidad soleada,
al trabajo cotidiano,
los horarios,
a los pies arrastrados
y finalmente me entrego
al tedio de la certidumbre
a las infelices seguridades
y por las venideras
ahuyento al sueño
-¡shu! ¡shu!-
me entrego enterito
a esta realidad soleada,
al trabajo cotidiano,
los horarios,
a los pies arrastrados
y finalmente me entrego
al tedio de la certidumbre
a las infelices seguridades
Alma mía, ya fue suficiente...
Tánatos.
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