Día de pago de intereses
Hacen falta un par de bancos mundiales
para meter a plazo fijo
este torrente que no sé si es nostalgia
o pura y simple tristeza
Pero es domingo,
como todos los días,
el día sin alma y sin fin,
el cordero maldito de los dioses,
la sobriedad de besos,
el agitado reposo,
los mástiles rotos,
el día de pago de los intereses
por un día de coraje
Pero espero aún
que el viento sople por el flanco
más firme de mí,
que me despegue los párpados
los primeros rayos de la luna
Quincho.
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