...Aunque tu sombra
Tal vez a vos no te duele
ni un cabello, ni dos,
seguis la rutina nueva
de los besos con baile
de los bailes con cena
de las lunas dormidas
...aunque tu sombra,
yo la conozco, y muy bien,
sigue espiando,
mirando por la rendija
de ese hueco,
grande o pequeño,
eso no lo sé,
que quedó en tu pecho
desde hace ya
tres mil noches
Desespera que llueva así,
aunque antes ya lo hacía
de la misma manera,
pero ahora pareciera
que quien me llueve sos vos
y cuyas gotas de sueño
caen una tras otra,
mojan, inundan,
desatan en mi ropa
el diluvio de Noé
...y mi sencilla barca
hecha de suspiros y sales,
viejos sudores empañados...
...una vez más flota,
como hace siglos, tal cual.
Tánatos.
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